Por Hiroshi Takahashi
Desde la semana pasada se comenzó a promover la versión de que la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, alista cambios en su gabinete para enfrentar la segunda mitad de su administración; lo anterior, cuentan, ante una constante caída en su popularidad. Del 71 por ciento que tenía al iniciar su gestión, sus niveles de aprobación rondan actualmente el 56 por ciento de acuerdo con una decena de sondeos públicos.
Los principales elementos negativos que se le reclaman al gobierno capitalino están en los rubros de corrupción, transporte, movilidad, seguridad y economía. Esto sin contar las afectaciones en la imagen de la administración de Clara Brugada por los preparativos, los eventos y los operativos en el marco del Mundial de Futbol.
Las versiones de los cambios se han difundido desde varios frentes, sobre todo desde el Congreso de la Ciudad de México, donde hay varios interesados en conseguir espacios en el primer círculo de Brugada Molina con miras al 2027 y, sobre todo, en el 2030. El cambio más relevante que se ha difundido es el de la Secretaría de Turismo, que dejaría Alejandra Frausto. Al relevo, aseguran, llegaría Carlos Mackinlay Grohmann; quien ya ocupó el citado encargo al principio de la administración capitalina de Claudia Sheinbaum.
Mackinlay Grohmann es un economista que no sólo se ha desempeñado en la función pública, también es un prominente empresario turístico al menos desde 1995, cuando fundó una agencia de turismo. Se describe a sí mismo como “una persona de izquierda, comprometido con las causas sociales”. Los rumores apuntaban a que su salida de la Secretaría de Turismo capitalina en la administración de Sheinbaum Pardo ocurrió por diversos negocios del mercado inmobiliario en los que habría participado.
Otro cambio que se avecinaría, según se ha difundido, es en la Secretaría de Movilidad. A esa plaza llegaría la arquitecta Tania Carro en sustitución de Héctor Ulises García. La primera, actual subsecretaria de Comunicaciones y Transportes de la SICT, tendría la misión de revertir las múltiples críticas y rezagos en cuanto a movilidad y contaminación que golpean directamente a la imagen del gobierno capitalino.
Se dice también que habrá cambios en la Agencia de Atención Animal, dependencia que se ha mantenido en la polémica y sin políticas de bienestar animal relevantes desde la llegada de la expanista Ana Villagrán al encargo. Para sustituirla se ha promovido a la diputada Erika Rosales, perteneciente al equipo del actual titular de Capital Humano y exalcalde de Xochimilco, José Carlos Acosta.
Ana Villagrán ni Erika Rosales cuentan con un perfil especializado en los animales de compañía o fauna capitalina, la primera llegó al encargo por su vocación de “animalista”, aunque su formación es en el ramo de la comunicación. La segunda tiene, según sus propias declaraciones, formación administrativa, por lo que no se explicaría su llegada a una posición que requiere a un representante de la rama veterinaria y zootecnista.





