Por Laura Puente
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El conflicto que estalló este fin de semana con la Ruta 322, en los alrededores del Camino a Lagrange y Anillo Eléctrico, en la Colonia Cerradas de Casa Blanca, en San Nicolás, va mucho más allá de una disputa entre transportistas y autoridades. Lo ocurrido exhibe una forma de gobernar que comienza a convertirse en sello de la casa en Nuevo León. La percepción de que el aparato del Estado se utiliza para presionar, disciplinar y recaudar gana terreno entre empresarios, transportistas y distintos sectores que aseguran haber sentido el peso de una administración cuya prioridad parece ser encontrar nuevas fuentes de ingresos, aun cuando el costo político sea cada vez mayor.
Los operadores denunciaron que inspectores del Instituto de Movilidad iniciaron una serie de revisiones, detenciones de unidades y aplicación de multas que derivaron en el retiro de dos camiones de circulación. Según los propios transportistas, la presión comenzó después de negarse a incorporarse al esquema de los nuevos camiones “verdes”, al considerar que ello implicaría abandonar su modelo de operación y el cobro en efectivo.
Con lo ocurrido, no podemos olvidar uno de los ejemplos más claros de este tipo de política con la implementación del llamado Impuesto Verde; la bandera ambiental con la que el gobernador Samuel García prometió combatir la contaminación. A casi dos años de su puesta en marcha, los indicadores de calidad del aire difícilmente permiten sostener que la estrategia haya cumplido su propósito. Basta revisar puntos como San Pedro, Escobedo, San Nicolás, Cadereyta y el centro de Monterrey, que en las últimas semanas han registrado los niveles más altos de partículas contaminantes.
Las contingencias ambientales persisten, las emisiones preocupan y la recaudación por el gravamen aumenta. El gobierno estatal anunció que ha recolectado $6,796.8 millones de pesos desde 2022. Ante esto, el sector productivo cuestiona si la meta era proteger el medio ambiente o solo generar ingresos.
En ese esquema, el secretario de Medio Ambiente, Raúl Lozano Caballero, se ha convertido en el principal operador de una política que para muchos ya dejó de ser ambiental y pasó a ser eminentemente fiscal. Las inspecciones, procedimientos administrativos y sanciones se multiplican con una intensidad que contrasta con los escasos resultados en materia de reducción de emisiones. Cada nuevo operativo alimenta la percepción de que la dependencia funciona más como brazo recaudador que como autoridad técnica dedicada a corregir uno de los problemas históricos de la zona metropolitana.
El caso Matrimar demostró que las regulaciones pueden usarse para ejercer presión económica más allá del cumplimiento legal. Ahora, los operadores de la Ruta 322 denuncian sanciones por rechazar el modelo de camiones “verdes”, lo que revive ese debate. El riesgo para Samuel García es que las políticas públicas sean vistas como mecanismos de recaudación y no de solución, erosionando la confianza y afectando su imagen. Nuevo León necesita una estrategia ambiental real; si tras cobrar más el aire sigue contaminado, el costo político será elevado.
MADRUGUETES
¿Cómo se levanta la oposición?
Mientras el PAN busca reconstruirse como alternativa rumbo a las próximas elecciones, algunos de sus cuadros juveniles parecen empeñados en llevar la discusión en sentido contrario. Natalia Ruiz puso sobre la mesa la posibilidad de revisar si todos los ciudadanos deberían votar, mientras que Javier Albarrán planteó un esquema de “un voto por familia”, que en los hechos diluye el derecho individual al sufragio y revive ideas que parecían superadas hace décadas. Lo preocupante no es sólo que estas declaraciones se hayan hecho públicas, sino la incapacidad del partido para deslindarse con absoluta claridad. Como señaló la presidenta Claudia Sheinbaum, resulta contradictorio hablar de libertades y de defensa de la democracia mientras se replican discursos y planteamientos propios de la extrema derecha estadounidense. Si esa es la ruta con la que la oposición pretende levantarse, difícilmente logrará conectar con una sociedad que ha hecho de los derechos políticos una conquista irrenunciable.
Carta de amistad
Al ser Oaxaca y Acapulco dos de los destinos más emblemáticos de México, autoridades apuestan por fortalecer la promoción turística y la conectividad entre ambos, compromiso que quedó plasmado en una Carta de amistad, signada por Noé Peralta Herrera, secretario de Turismo Municipal de Acapulco, y Deyanira Altamirano Gómez, titular de Turismo del Municipio de Oaxaca. Sin duda, una mayor conectividad permitirá incrementar el flujo de visitantes, generar nuevas oportunidades de negocio y consolidar una alianza turística de largo plazo entre ambos destinos. Oaxaca representa una puerta estratégica hacia el mercado europeo gracias a la creciente conectividad internacional, por lo que este acercamiento abrirá oportunidades para que turistas provenientes de Europa conozcan también la oferta turística de Acapulco. El acuerdo también promoverá la riqueza cultural de ambos destinos y fortalecerá el posicionamiento de México, como un destino competitivo.
Plata cambia de manos
El mapa minero de Jalisco se prepara para un movimiento empresarial de 90 millones de dólares. First Majestic Silver Corp, encabezada por su CEO Keith Neumeyer, acordó vender la mina de plata y oro San Martín a la mexicana Flextronics Supply and Service, S. de R.L. de C.V., que dirige Revathi Advaithi. La transacción incluye el 100% de Minera El Pilón, S.A. de C.V. y el Grupo de Propiedades Jalisco, compuesto por 5 mil 245 hectáreas de concesiones en Etzatlán y Tototlán. El activo, localizado a unos 250 km al norte de Guadalajara, permanece bajo cuidado y mantenimiento desde julio de 2019, por lo que su cambio de propietario abre una nueva etapa para una operación con años fuera de actividad productiva. La operación aún requiere la autorización de las autoridades mexicanas de competencia económica y First Majestic espera concluirla durante el cuarto trimestre de 2026, mientras concentra su portafolio en activos como Santa Elena, Los Gatos, San Dimas, La Encantada y Jerritt Canyon.
Compromiso verde
Frente a los desafíos ambientales, la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), que preside Benjamín del Arco, apuesta por acciones concretas. Muestra de ello fue su segunda jornada de reforestación en la Sierra de Guadalupe,donde fueron plantados 250 árboles de especies como palo dulce y encino, en un esfuerzo orientado a recuperar y preservar uno de los pulmones naturales de la región.
Y es que, entre otros, el reforestar también coadyuva a proteger el suelo y mejorar la calidad del aire. Un solo árbol puede absorber hasta 150 kg de CO₂ al año, lo que da una dimensión clara del impacto de estas acciones. Más que sembrar árboles, la ANIPAC fortalece el compromiso colectivo con el entorno. En esta acción también participaron empresas como Polyrafia, Frigocel, Elementia, ALPLA y CODIQINDSA, junto con el municipio de Tultitlán y el equipo de reforestación de la Sierra de Guadalupe.





