Por Hiroshi Takahashi
El Mundial de futbol 2026 que está por iniciar en la Ciudad de México, así como los múltiples eventos masivos que se alistan en el marco de la justa deportiva, han desatado una guerra entre los hoteles y los alojamientos temporales para ganar la preferencia de los hasta cinco millones de turistas que se espera visiten México durante el verano.
Las tres ciudades sede registran precios promedio de hospedaje temporal que no rebasa los mil 100 pesos por persona por noche; lo que pone a los Airbnb de la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara como las opciones más accesibles. Los citados precios son hasta 60 por ciento menores que los que se ofrecen en Estados Unidos y Canadá.
Del lado de los hoteles, sobre todo en la Ciudad de México, se han esforzado en fomentar la narrativa de que su competencia de alojamiento temporal es un foco para la comisión de delitos como trata de personas y homicidios; esto debido a que ese tipo de espacios “no tienen controles de seguridad”.
Específicamente, el presidente de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México, Javier Puente, ha señalado que “cualquier delincuente que quiera cometer algún delito, puede poner un ID falso en internet y puede tener acceso a uno de los 27 mil departamentos turísticos que va a haber disponibles durante el Mundial y puede cometer cualquier delito”.
De ahí que, según se reporteó para este espacio con personal del gobierno capitalino, esa agrupación haya impulsado la reciente publicación del Padrón de Anfitriones y Plataformas Digitales de la Ciudad de México que estaba pendiente desde la pasada administración de Martí Batres.
Las plataformas de alojamiento temporal, sobre todo Airbnb que lidera Ángel Terral, reviran a los hoteleros por el incremento de hasta 960 por ciento en los precios por noche para el Mundial de futbol; además de promover una competencia desleal por exigir restricciones a los pequeños anfitriones que ponen a disposición las casas donde habitan.
Airbnb acusó también la existencia de hasta 30 hoteles “clandestinos”, en su mayoría ubicados en las alcaldías Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Cuajimalpa, que ofrecen sus espacios para corta estancia pero no cumplen con los trámites y permisos para funcionar como hoteles.
Estos edificios, con un promedio de 25 departamentos cada uno, se ofrecen a través de plataformas y compiten con pequeños propietarios que ponen en renta sus casas. La diferencia es que los grandes desarrollos ofrecen además amenidades como restaurante, valet parking y recepción, por lo que los espacios no están nunca disponibles para compra.
En tanto, Clara Brugada prometió este mismo jueves que su administración buscará evitar incrementos desmedidos en los precios de rentas, hoteles y alojamientos temporales durante la realización del Mundial; al mismo tiempo, adelantó que enviará propuestas para modificar la Ley de Turismo local y establecer nuevas reglas tanto para plataformas de hospedaje como para los hoteles, esto en el ánimo de combatir la llamada “gentrificación”.





