CDMX.- La estrategia de México para cumplir con sus asignaciones del río Bravo hacia Estados Unidos según el Tratado de Aguas de 1944 ya es insostenible. La amenaza de un arancel de cinco por ciento si no se cumple la demanda de 200 mil pies-acres, aproximadamente 247 millones de metros cúbicos de agua, demuestra que el país debe dejar de apostarle a la llegada de un huracán para poder cumplir con su parte del tratado, comentó la directora del Foro Permanente de Aguas Binacionales, Rosario Sánchez.
“Esto de ir tapando baches con agua de aquí, agua de allá, no nos va a funcionar en el largo plazo. Lo que vemos ahorita, así va a estar cada año, entonces ya no hay vuelta atrás, a menos que llegara un huracán, pero depender de huracanes para que nos resuelvan este tipo de problemas políticos, me parece muy negligente y muy riesgoso en el largo plazo”, dijo la investigadora en entrevista con El Sol de México.
💬 | Únete a nuestro canal de WhatsApp para que recibas las noticias y trabajos destacados de El Coahuilense Noticias.
Según el Tratado de Aguas Internacionales de 1944, México debe entregar a lo largo de cinco años dos mil 158 millones de metros cúbicos de agua del río Bravo a Estados Unidos. Sin embargo, en el último periodo, que abarcó de octubre de 2024 a octubre de 2025, no alcanzó a cubrir la cuota debido a la sequía.
La falta de México provocó que el presidente de EU, Donald Trump, amagara con imponer aranceles a los productos mexicanos si nuestro país no entrega 247 millones de metros cúbicos de agua antes del 31 de diciembre.
Sánchez advirtió que México debe negociar nuevos volúmenes de agua en el tratado basándose en la disponibilidad de las cuencas y el uso poblacional, una tarea que no será sencilla dada la presión directa de Estados Unidos, particularmente de senadores de Texas y, por otro lado, el conflicto interno en México que pudiera ocasionar el envío de agua desde Sonora, Tamaulipas o Coahuila, puesto que “darle agua a alguien en la situación actual es quitársela a alguien más”.
🗞 | Suscríbete aquí al newsletter de El Coahuilense Noticias y recibe las claves informativas del estado.
La investigadora, quien dirige el Programa de Cuencas Binacionales en el Instituto de Recursos Hídricos de la Universidad Texas A&M, dijo que el país está implementando el recurso de sequía excepcional establecido en el mismo tratado con el que se permite extender la deuda de un ciclo de cinco años al siguiente, mecanismo que México ha aprovechado en los últimos 25 años para entregar la tercera parte de los afluentes del Río Bravo que le corresponden en cada ciclo, es decir, con dos mil 158.6 millones de metros cúbicos de agua.
A pesar de cumplir con esta excepción del tratado, Sánchez advirtió que la realidad de sequía en ambos países llevó a Washington a exigir una cuarta parte de la deuda de agua para antes de que termine el 2025, pues el gobierno mexicano lleva al menos 15 años justificando su retraso en la entrega.
El agua que demanda el presidente Donald Trump puede venir de algunas presas que se incluyeron en años recientes en el tratado, como la presa El Cuchillo, de la presa La Boquilla o del Río Conchos, siempre y cuando los gobiernos de Chihuahua, Nuevo León o Tamaulipas lo permitan. Sin embargo, Rosario Sánchez consideró que el país necesita realizar cambios estructurales significativos en su forma de administrar el agua, los cuales, señaló, no están presente en la recién aprobada Ley General de Aguas y Ley de Aguas Nacionales que se planteó como una iniciativa para eliminar el acaparamiento y reordenar las concesiones.
“Mientras México no haga cambios estructurales en sus sistemas de gobernanza, que no los ha hecho -no se atreve todavía-, a pesar de la reforma de la Ley de Aguas. Lo único que hizo en la nueva ley es empoderar a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), fue todo lo que hizo. Pero fuera de eso, la gestión sigue totalmente igual”, dijo Rosario Sánchez.
Este 25 de octubre inició el ciclo 37 que finalizará hasta el 2030, por lo que el compromiso de México hasta el momento es entregar más de tres mil metros cúbicos de agua dentro de los próximos cinco años y en esta ocasión no existe la misma flexibilidad legal en el tratado, ya que no se pueden extender adeudos en dos ciclos consecutivos.
La directora del Foro Permanente de Aguas Binacionales explicó que la cuenca del Río Bravo ha perdido el 80 por ciento de su flujo natural, haciendo que las asignaciones establecidas sean incompatibles con la disponibilidad del recurso, por lo que señaló que la única vía de salida es seguir el ejemplo de la Cuenca del Colorado, donde se realizó un estudio profundo y una reevaluación de la disponibilidad real de agua para finalmente proceder a una redistribución y reasignación justa para todas las partes.
TE PUEDE INTERESAR:





