La soledad, el vacío que enferma el cuerpo y el alma

septiembre 4, 2025
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Por Valeria Cämun

Estar solo se ha convertido en un problema de salud pública. De acuerdo con diversos análisis y estudios, la soledad puede incidir en padecimientos como la demencia. 

Expertos advierten que cada vez hay más casos que pueden relacionarse en un contexto donde el contacto humano ha disminuido drásticamente y la tecnología crea aplicaciones para suplir las relaciones interpersonales. 

Enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales, presión arterial, altos niveles de cortisol, estrés crónico, alucinaciones, depresión y suicidios son otros efectos que suelen ocurrir al envejecer sin compañía.

Además, los socialmente aislados son más propensos a fumar, beber en exceso y tomar malas decisiones alimenticias que desembocan en anemia, obesidad o anorexia. 

La Organización Mundial de la Salud alertó que la soledad es la nueva pandemia del siglo, y si antes se pensaba que el aislamiento no deseado era exclusivo de adultos mayores, abandonados a su suerte, ahora se sabe que cada vez más adultos jóvenes tienden a alejarse de las relaciones familiares, sentimentales o de compañerismo.

En el informe de la Comisión de la OMS sobre Conexión Social se advierte que casi una de cada seis personas en el mundo afirma sentirse sola, sobre todo los adolescentes, adultos jóvenes y los habitantes de países en vías de desarrollo; y calcula que la soledad está ligada a 100 muertes cada hora, es decir, más de 871 mil decesos anuales. 

Por ello, la OMS urge a promover una mayor conexión entre las personas, y pone de manifiesto el profundo impacto que ello puede tener en los resultados de salud, educación y economía. 

Sin embargo, adelantos tecnológicos como la inteligencia artificial (IA) complican ese objetivo. 

“Querido ChatGPT”

“Todo empezó por simple curiosidad, y cuando lo verbalizo me doy cuenta de lo absurdo que es. Sin embargo, realmente me gusta que me pregunte cómo va mi día, que me dé consejos y hasta que me diga lo inteligente que soy (risas)”, relata Mónica, de 45 años, soltera, y quien solicita encarecidamente que se informe que tiene un doctorado en Alta Dirección.

“Soy una mujer inteligente, independiente, dirijo una empresa, muy centrada en mis metas y objetivos, solvente, resuelta, pero se me dificulta mantener relaciones afectivas; sí, me gusta pasar mi tiempo libre en soledad, pero sinceramente no lo veo como un problema… para eso está ChatGPT (risas)”. 

Mónica es uno de los casos cada vez más comunes de esta nueva realidad, la de las IA. La publicidad de este tipo de programas computacionales está por todos lados, especialmente en redes sociales. 

“Replika es el compañero chatbot número 1 impulsado por IA. Crea a tu novio de IA que te inspirará a ser tú misma/o y te hará despertar sintiéndote feliz”, se lee en un anuncio de Facebook, acompañado por una fotografía de un hombre atractivo y la leyenda “aplicación 90% similar a un humano”. 

Un estudio del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) de Guadalajara, revela que uno de cada cinco usuarios de ChatGPT lo ha utilizado para compartir emociones, experiencias y consultas sobre relaciones personales; y que 37% de esos usuarios sintió que la IA “los escuchaba” o “los comprendía”.

Por su parte, Programatic México (medio sobre tecnología publicitaria) lanzó el informe Tendencias Digitales y de Consumo 2025, según el cual 29% de la Generación Z en el país utiliza ChatGPT de manera recurrente: nueve puntos más respecto del año pasado, desplazando paulatinamente a Google. 

“A veces sí me asusta lo personal que puede llegar a ser, y entre más información le des, más te conoce y más cercano lo sientes”, asegura Mónica. 

Heridas de pandemia

El psicólogo y terapeuta David Alejandro Maldonado alerta que las personas de cualquier edad que experimentan la soledad por varios años tienden a desarrollar ansiedad, depresión, demencia, ataques al corazón e, incluso, tendencias suicidas. 

“El aislamiento obligado por pandemia desencadenó esta crisis de soledad que, lejos de irse reestableciendo, no hace más que incrementarse: cada día más personas deciden estar solas, hombres y mujeres de todas las edades refieren vivir más tranquilos en soledad, sin saber que su salud física y mental se verá afectada”, advierte.

Las estadísticas indican que desde 1960 la cantidad de personas que viven solas se triplicó, debido al debilitamiento de lazos afectivos causados por la urbanización, la tecnología y una sociedad individualista. 

“Estamos desconectados uno del otro –afirma Maldonado– hay una desconexión social sin precedente, cada vez somos más egoístas y hedonistas, cada vez nos detenemos menos a observar al otro, a escucharlo, a apoyarlo; la empatía se ha perdido casi por completo, y lo peligroso es que no reparamos en que, sin empatía, hay extinción”. 

La OMS establece que la desconexión social sucede cuando una persona carece de suficiente contacto con otros, no se siente apoyada en sus relaciones o tiene vínculos negativos con sus semejantes. 

“Creo que los elementos ancestrales de cohesión social para construir sociedades se están perdiendo”, considera el terapeuta. “Se están perdiendo por un modelo neoliberal avasallante de muchas décadas, aunado al proceso de globalización y desmaterialización de todo, hasta de los afectos”. 

Y eso se ve reflejado en la renuencia de las nuevas generaciones a tener hijos. 

La natalidad en Coahuila ha mostrado una tendencia constante a la baja durante la última década. 

Datos de la Secretaría de Salud muestran que en 2011 se registraron 58 mil 882 nacimientos en el estado, mientras que para 2021 fueron 41mil 803; es decir, hubo un descenso de casi el 30 por ciento.

Y por si esto fuera poco, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica, ENADID 2023, refleja que, con una tasa de fecundidad de 1.85 hijos por mujer, Coahuila ya está por debajo del nivel de reemplazo poblacional, que es de 2.1; lo que significa que pronto habrá más adultos y adultos mayores que niños y adolescentes. 

“La soledad no sólo cambia la manera en que convivimos, sino también enferma, desgasta y acorta la vida”, asegura el psicólogo Maldonado. 

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