Torreón, Coahuila.- En las instalaciones del Centro de Justicia Penal, la tarde de este lunes, la lagunera Nallely Salazar se manifestó para exigir justicia por el daño tras la desaparición de su hija y señaló que hay 5 adultos involucrados quienes están prófugos.
En marzo del 2019 un juez de Juzgados de lo Familiar en Torreón le otorgó la guarda, derechos y custodia de su niña, quien en ese entonces tenía 2 años y 8 meses de edad y la estaban “cuidando” en casa de su abuela paterna María del Rosario, en la colonia Ampliación Los Ángeles, pero al acudir por ella se percató que había ayudado a su hijo Ismael (N) a sustraer a la menor Sherlyn Ismaely.
Desde aquella fecha no sabía dónde y cómo estaba la niña, lo que la llevó a enfrentar numerosos procesos legales, protestar en repetidas ocasiones y hasta crear la colectiva Justicieras por Nuestras Infancias. En todo tiempo la madre lagunera estuvo acompañada por la activista Ariadne Lamont Martínez.
🗞 | Suscríbete aquí al newsletter de El Coahuilense Noticias y recibe las claves informativas del estado.
Tras interponer la denuncia correspondiente, la Fiscalía de Coahuila emitió la ficha de búsqueda.
Posteriormente se enteró que su hija había sido vista al interior de un hospital en Torreón, donde atendían a su abuela paterna, por lo que se dio aviso a las autoridades.
Volví a ver a Sherlyn por primera vez después de 5 años y 5 meses en un hospital, a una distancia de 5 metros, en julio del 2024. Entonces se hizo lo correspondiente para la recuperación.
“Hoy exijo justicia porque a más un año de la recuperación todavía no podemos tener a la vista a los agresores, quienes están sustraídos de la acción de la justicia por la retención y ocultamiento, así como otros delitos en perjuicio de mi menor hija”.
💬 | Únete a nuestro canal de WhatsApp para que recibas las noticias y trabajos destacados de El Coahuilense Noticias.
El único que ha sido vinculado a proceso, señaló, es el abuelo paterno Osar (N), quien de ser encontrado culpable podría pasar hasta 5 años en prisión, lo cual considera que es poco ante todo lo que sufrió Sherlyn Ismaely, ya que no tenía contacto con el exterior, la mantenían encerrada en la casa de los abuelos paternos, sin salir, sin convivir con otros niños y tampoco la mandaron a la escuela.
“Estuvo completamente incomunicada y privada de su libertad, fue prácticamente un secuestro que también pasa entre familiares. Hoy tengo audiencia aquí con el único vinculado a proceso, en la que su defensa busca plantear el sobreseimiento en el entendido que el hecho material no constituye un delito en el cual la representación social pretende encuadrar el delito del artículo 220 del Código Penal del Estado”.
Es por eso que solicitó la intervención del fiscal general Federico Fernández Montañez y que haga sinergia con la Fiscalía Especializada para las Mujeres y la Niñez.
Los cinco involucrados en la sustracción, retención y ocultamiento son Ismael (papá de Sherlyn), Óscar, María del Rosario, Rubí y Francisco.
TE PUEDE INTERESAR:





