Por Arturo Rodríguez García
Celebrada en 2001, la adquisición de propiedades por el organismo Seguro del Maestro, a la Dirección de Pensiones de Trabajadores de la Educación (Dipetre), empieza a tornarse de interés para la Auditoría Superior del Estado (ASE) por el ocultamiento consciente de la información.
Aun más. Las operaciones inmobiliarias que permitieron la venta de un predio aledaño al recreativo de la Sección 38, en Torreón, documentadas por El Coahuilense Noticias en sus ediciones impresas 86 y 87, tienen el agravante de jamás haber informado a la ASE de las operaciones ni del destino de los recursos obtenido pues no se registraron en el Sistema de Información Financiera (SIF) al que toda entidad pública está obligada.
El pasado 20 de mayo, el titular del Seguro del Maestro, Eduardo Botello, confirmó el ocultamiento de información a la ASE, a propósito de las operaciones con el terreno de Torreón, en los siguientes términos:
“Escriturar a nombre del Seguro del Maestro cuesta mucho dinero y no tenemos para sufragar ese tipo (de gastos) porque nos señala la ASE. Tenemos un poder legal, un protocolo de transferencia, hay un poder de sesión de derechos. Es propiedad del Seguro del Maestro”, dijo.
Con cierto atropello, el funcionario continuó explicando que inclusive, al momento de la venta, ingresar ese dinero al Seguro del Maestro sería detectado por el SIF y la ASE. No dijo a dónde fue a parar el pago del predio vendido en 18 millones de pesos.
Durante la operación llevada a cabo para vender el terreno que, conforme al registro catastral de Torreón, es de casi cinco hectáreas, Botello fungió como representante. El Coahuilense Noticias había informado con anticipación que lo hizo con un poder vencido de la dependencia y actuando, sobre un inmueble que en el Registro Público de la Propiedad seguía a nombre de la Dipetre.
La Dipetre no participó en la operación y, de hecho, al revisar sus estados financieros de 2025, los cuales son de consulta pública, no aparece ningún ingreso relativo a la operación.
En síntesis, el Seguro del Maestro vendió un inmueble que jamás estuvo a su nombre; su titular, Eduardo Botello, lo hizo con un poder notarial vencido de la entidad (el Seguro del Maestro), ostentando la propiedad del inmueble con un “protocolo interno” y el dinero de la compraventa que está registrada en el catastro y el Registro Público de la Propiedad, no entró a las cuentas de la Dipetre (propietaria registrada) ni, por lo dicho por Botello, tampoco a las del Seguro del Maestro.
Ocultamiento histórico
La historia de la compra – venta del terreno del Recreativo de la Sección 38 en Torreón ha sido ampliamente documentada por El Coahuilense Noticias cuya pasada edición dio a conocer el “protocolo” interno con el que los inmuebles que en 2001, los inmuebles de la Dipetre pasaron al Seguro del Maestro.
La operación, sin embargo, no puede ser un “protocolo interno” como dice Botello, porque Dipetre y Seguro del Maestro son entidades distintas, ambas organismos públicos que no pertenecen a la Sección 38 del SNTE como asumió, en la conferencia de prensa, Isela Licerio Luévano.
De acuerdo al Informe de la ASE, correspondiente a 2024, el patrimonio inmobiliario del Seguro del Maestro es de más de 213 millones de pesos. Hasta el dicho informe, se desconoce si todos los inmuebles de la operación con Dipetre de 2001 están registrados más allá de lo dicho por Botello quien, como se expuso, abiertamente declaró que las operaciones se habían mantenido ajenas al registro de la ASE.
Además, integrantes del Seguro del Maestro consultados, aseguran a condición de anonimato, que la información de la operación tampoco se dio a conocer al consejo ni a los comisarios, que por ley tendrían que estar enterados de la operación.
Las irregularidades de Botello
El llamado “Seguro del Maestro” es una entidad que formalmente se llama Seguro de los Trabajadores de la Educación y, al ser un organismo público descentralizado del Ejecutivo estatal, es objeto de revisión para la ASE.
Aunque en la conferencia de prensa del pasado 20 de mayo, la profesora Isela Licerio Luévano aseguró que el organismo nada tenía que ver con el gobierno, lo cierto es que de él depende y ha sido auditado.
El pasado 30 de diciembre, la ASE que dirige Manuel Ramírez Briones, emitió el dictamen de las auditorías practicadas al Seguro del Maestro, por lo correspondiente al presupuesto ejercido en 2024. Las cifras reveladas son reflejo de una conducta irregular, anómala y poco transparente.
En 2024, el Seguro del Maestro tuvo un presupuesto aprobado de 198 millones 319 mil pesos. La dimensión del desastre es cuantificable: la ASE encontró irregularidades en el ejercicio de 164 millones 303 mil pesos.
Por ejemplo, conforma a la Auditoría número ASE-07154-2024 , surgieron 19 observaciones que contienen hechos en los que se advierten irregularidades por un valor total de 3 millones 482 mil pesos, la mayor parte (2 millones 896 mil pesos, por compras no comprobadas y el resto, por contratación de servicios no comprobados.
Además, en el Avance de Gestión Financiera del segundo trimestre del ejercicio 2024 fue llevada a cabo una auditoría de Cumplimiento al Seguro de los Trabajadores de la Educación. En ese caso, las observaciones fueron por un monto, no solventado hasta el último día de 2025, por 4 millones 163 mil pesos.
Por lo que toca a la cuenta pública de 2024, la fiscalización superior llevó a cabo seis auditorías de Cumplimiento y una de Cumplimiento en Inversión y Obra Pública al Seguro de los Trabajadores de la Educación. El monto es descomunal pues las observaciones suman más de 76 millones 748 mil pesos.
Y no es todo. La auditoría número ASE-02051-2025 arrojó 17 observaciones que contienen hechos en los que se advierten irregularidades por un valor total de 30 millones 949 mil pesos más. La auditoría número ASE-02052-2025 tuvo cinco observaciones que contienen hechos en los que se advierten irregularidades por un valor total de 18 millones 589 mil pesos
También la auditoría ASE-02054-2025 resultó en irregularidades por un valor total de 23 millones 916 mil pesos.
En tanto, el resultado de la auditoría ASE-02055-2025 se advierten irregularidades por un valor total de 279 mil pesos que se suman a los resultados de la auditoría número ASE-02086-2025 con irregularidades por un valor total de 2 millones 493 mil.
Y sólo corresponde a un año de dirección a cargo de Eduardo Botello.
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