Por Ethel Arredondo
Torreón, Coah.– El Mid Europe International Wind Music Festival 2025, realizado en Schladming, Austria, es considerado uno de los encuentros más relevantes a escala mundial dedicados a la música para banda sinfónica. Desde 1997 reúne cada verano a músicos, ensambles y compositores de diversos países en una semana de conciertos, clases magistrales, conferencias y colaboraciones de altísimo nivel.
En ese escenario confluyen orquestas universitarias, bandas militares y proyectos internacionales como el World Youth Wind Orchestra Project (WYWOP) y el World Adult Wind Orchestra Project (WAWOP), donde intérpretes de distintas nacionalidades conviven y elevan el nivel artístico de este género.
En 2025 la Comarca Lagunera tuvo una representación especial en Europa gracias a la participación de Roberto Arturo Rodríguez Argüello, percusionista y arreglista, y Luisa Fernanda Hernández Gallardo, flautista profesional, ambos originarios de Torreón; fueron seleccionados tras rigurosas audiciones internacionales para formar parte de la WAWOP. Además, el festival adoptó como parte de su repertorio una obra emblemática para la región: “De Torreón a Lerdo”, arreglada especialmente por Roberto para banda sinfónica.
“No sólo me llena de orgullo representar a mi ciudad natal, sino que esta vez llevamos nuestro himno ‘De Torreón a Lerdo’ a sonar en Europa. Para mí fue un momento histórico como lagunero y como músico. La Laguna brilló en Austria”, expresó Roberto Rodríguez
El Mid Europe nació con la intención de dar un lugar central a la música de banda de concierto, un repertorio que durante mucho tiempo estuvo a la sombra de las orquestas sinfónicas. Compositores como Gustav Holst o Richard Strauss escribieron para bandas sinfónicas, y hoy este género goza de gran vitalidad en Europa y el mundo.
–Roberto, ¿qué distingue al Mid Europe Festival de otros encuentros internacionales?
–Es un festival que impulsa a las bandas de concierto, no la música de banda que conocemos en México, sino a las sinfónicas de alientos. Participan agrupaciones militares, universitarias y estatales de todo el mundo: la Banda del Estado de Michigan, la banda militar de Suecia, la policía de Austria… Todas de altísimo nivel. Fue impactante descubrir que incluso renunciar en una banda militar allá puede considerarse deserción. Eso te habla de la seriedad con la que se vive la música en esos países.
En ese contexto del festival surge la WAWOP, un ensamble que reúne a músicos adultos de distintos países, seleccionados tras audiciones internacionales. Roberto participó por primera vez en 2023, motivado por su esposa que encontró la convocatoria y lo convenció a participa; él fue el primero seleccionado, después él motivó a Luisa a también audicionar. Ambos fueron seleccionados. Desde entonces este festival se ha convertido en un hábito de verano para ambos.
Una historia, dos personajes
Lo que empezó como un proyecto individual se transformó en un camino compartido. En 2023 Roberto audicionó para percusión y viajó solo a Austria. Un año después, Luisa se sumó al proyecto como flautista, y este 2025 volvieron a compartir escenario en la WAWOP.
–¿Cómo viven este proyecto como pareja?
–La preparación es titánica –dice Roberto–. Quince días antes nos mandan el repertorio, que son más de 20 piezas. Nos encerramos a estudiarlas, como en un claustro, y nos acercamos de una manera distinta: a veces no nos vemos en los ensayos porque cada sección trabaja aparte, pero nuestras comidas se volvieron un momento de encuentro. Es una rutina que fortaleció nuestra comunicación y hasta nuestra vida diaria.
–Para mí fue conmovedor estar en otro país y darme cuenta de que sólo estábamos nosotros dos como mexicanos –explica Luisa–. Sentí la necesidad de defender a Torreón, de explicar qué significaba cada pieza. Escuchar ‘De Torreón a Lerdo’ y contar su historia allá fue un orgullo enorme. Era decir: este es mi lugar, esta es mi ciudad.
Himno en Austria
Uno de los momentos más simbólicos de la edición 2025 fue la inclusión de “De Torreón a Lerdo” en el repertorio oficial. El arreglo fue fruto de un trabajo conjunto entre Roberto, el director de la Camerata de Coahuila Ethan Eager y el investigador Alejandro Ahumada, quienes ayudaron a contextualizar la obra con base en la historia y tradiciones de la región.
–¿Cómo nació este arreglo?
–Ya existían arreglos, pero eran de hace seis décadas y no respondían a las necesidades de nuestras orquestas actuales –dice Roberto–. Me di a la tarea de rescatar partituras, investigar y, con apoyo del ingeniero Ahumada, descubrir el trasfondo histórico de piezas como Filomena.
“Decidí unirlas en un solo arreglo porque ambas son fundamentales para la identidad lagunera. Era como juntar a dos hermanos peleados y decirles: ´Ahora estarán juntos´. El resultado fue una obra adaptada al nivel de Camerata de Coahuila o de la Orquesta Juvenil de Torreón, pero también capaz de brillar en un festival europeo”.
El impacto fue inmediato: músicos y directores de distintos países quedaron fascinados con la pieza, y algunos ya han mostrado interés en interpretarla o incluso en viajar a México para conocer la cultura lagunera.
Primera lagunera en la WAWOP
Luisa se convirtió en la primera lagunera en integrarse a esta agrupación internacional. Su trayectoria incluye formación en el Centro de Estudios Musicales de Torreón, el coro de Camerata y la Facultad de Música de la UANL. Además, hoy es docente en Esperanza Azteca, donde forma a nuevas generaciones de flautistas.
–¿Qué significó para ti tocar en Austria?
–Al principio no me la creía. Compartir escenario con músicos de Rusia, China o Finlandia, muchos de ellos militares con una disciplina tremenda, me intimidaba. Pensaba: si hago un mal papel, no sólo quedo mal yo, queda mal México. Esa presión me obligó a prepararme más, y cuando logré interpretar mis solos en Piccolo sentí que valió la pena. Fue demostrar que desde Torreón también podemos estar a ese nivel.
–Eres la primera lagunera en hacerlo. ¿Qué significa ese lugar pionero?
–Me llena de orgullo. Muchos creen que en México y en el norte en particular no hay tradición en la música académica. Estar allá fue visibilizar que en Torreón sí hay talento, que no todo se concentra en Monterrey o en la Ciudad de México. Ahora, con otros jóvenes que también están destacando, creo que La Laguna empieza a despuntar en este ámbito.
La historia de Roberto y Luisa no se reduce al festival. También es la de dos jóvenes que se conocieron en el coro del Centro de Estudios Musicales de Torreón hace ocho años, que compartieron sus primeras presentaciones con Camerata y que decidieron construir juntos un camino donde la música es profesión, pasión y proyecto de vida.
Hoy, mientras Roberto trabaja en nuevos arreglos de piezas mexicanas (incluida una oaxaqueña que estrenará este año), Luisa siembra semillitas en sus alumnos de Esperanza Azteca.
–¿Cómo se imaginan el futuro?
–Queremos seguir haciendo del festival un hábito de verano –dice Roberto–. A largo plazo me gustaría componer obras que Luisa pueda interpretar como solista. Y lo más valioso es que hoy ya hay directores interesados en venir a México para trabajar con nosotros. Que Torreón sea el punto de partida para conocer al país me parece el mejor legado que podemos dejar.
“Mi sueño es que alguno de mis alumnos llegue algún día a estos escenarios. Eso sería la confirmación de que lo que empezamos aquí en Torreón tiene eco en el mundo”, agrega Luisa.
Un orgullo
Desde Schladming hasta Torreón, la música de esta pareja lagunera se ha convertido en un puente cultural. Su historia no sólo habla de disciplina y talento, sino de identidad: de cómo “De Torreón a Lerdo” puede cruzar océanos y sonar en otro continente como símbolo de una región que, entre percusiones y flautas, se abre camino en el mapa cultural internacional.
El proceso para integrarse al MidEurope International Wind Music Festival y, en particular, a la World Adult Wind Orchestra Project (WAWOP) es altamente competitivo. La convocatoria se publica en el sitio oficial y en redes sociales del festival, donde los interesados deben enviar videos de audición con extractos de concierto y repertorio técnico específico según su instrumento.
Un comité organizador, junto con directores invitados, evalúa las propuestas y, tras una rigurosa selección, se asignan plazas limitadas por sección, ya sea percusión, flautas, trompetas, clarinetes u otros.
Los músicos aceptados reciben notificación y el repertorio a preparar, comprometiéndose a costear su viaje y estancia, aunque el festival ofrece facilidades y contactos de hospedaje.
Mientras que el WYWOP está destinado a jóvenes de entre 18 y 32 años, la WAWOP permite la participación de adultos con experiencia, sin límite de edad siempre que se mantenga el nivel técnico requerido.
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