Bad Bunny llegó al show del Superbowl blindado con un equipo antibalas. Había sido amenazado. Logró un espectáculo memorable de gran peso simbólico.
Cuestionó como pocos lo han hecho la política racista y discriminatoria de Trump. Resonante fue su triunfo en ese episodio de la batalla cultural.
Trump le hizo una crítica feroz. Pero con ello perdió popularidad, mientras que a Bad Bunny lo volvió más popular.
Donceles





