CDMX.- Tras 25 años y 1.2 millones de pesos pagados a cambio de la elaboración de 80 togas, la Suprema Corte de Justicia ha dejado de contratar a un taller de confección de la colonia Roma, en Ciudad de México.
Las y los nuevos integrantes de la SCJN entran en funciones hoy. La proveedora habitual, Caridad Sombrita Villa García, confirmó el miércoles pasado a este periódico que no se encargó de la confección de las togas dado que no hubo seriedad en el pedido.
“No las fabricaré esta vez. Primero me decían que no, luego que sí, y yo no puedo estar jugando con mis trabajadores por la carga de trabajo”, dijo Villa García, quien maneja el taller de confección.
El taller, ubicado en la colonia Roma, elabora togas para las y los ministros desde, al menos, 1999, pues contratos de dicha época fueron adjudicados en ese entonces a Concepción García De Roiz Gutiérrez.
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Al inicio de siglo, el 2 de febrero del 2000, la Corte pagó 70 mil 776 pesos al taller de Roiz Gutiérrez —que posteriormente pasó a manos de Sombrita Villa García— por la elaboración de 11 togas para las y los ministros de aquel entonces.
Posteriormente, entre 2004 e inicios de 2005, la contrataron para elaborar togas para los ministros José Ramón Cossío Díaz, Sergio Armando Valls Hernández y la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos. En aquel entonces, cada toga ordinaria costaba 12 mil 595 pesos y la extraordinaria 12 mil 995. En ese periodo la SCJN pagó 76 mil 770 pesos por seis togas.
A partir de 2005 y hasta 2019, la SCJN pagó a este taller aproximadamente 893 mil 832 pesos por la elaboración de 57 togas.
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Los últimos dos contratos, celebrados en 2021 y 2023, suman 75 mil y 84 mil 500 pesos entregados a esta misma sastrería.
De acuerdo con los contratos públicos que la Corte celebró con la fabricante Caridad Sombrita, cada toga de sesión ordinaria tenía un costo de 23 mil 922 pesos, mientras que las de sesión extraordinaria costaban 25 mil pesos.
A partir de 2005 y hasta 2019, la SCJN pagó a este taller aproximadamente 893 mil 832 pesos por la elaboración de 57 togas
El último contrato registrado con esta proveedora data de diciembre de 2023, cuando la ministra Lenia Batres ingresó al Pleno de la Corte para ocupar el lugar del ministro en retiro, Arturo Zaldívar. En ese mes, la Corte pagó a Sombrita Villa García 83 mil 443 pesos a cambio de dos togas ordinarias y una extraordinaria.
Dicho esquema, de dos togas ordinarias y una extraordinaria, ha prevalecido en la Corte durante los últimos años y aún se desconoce si seguirá para la próxima integración del Pleno.
Además, señala el contrato, la fabricante establecía que la elaboración y entrega de las togas podía tomar entre 30 días (si es toga para ceremonias extraordinarias) y 40 días (en las togas ordinarias), a partir de la toma de medidas personalizadas.
Asimismo, los servicios de Caridad Sombrita Villa incluían una garantía de tres meses en caso de “vicios ocultos o defectos de fabricación” en las togas, que en ese eventual caso serían reemplazadas sin costo alguno para la Corte.
Según las contrataciones, las togas extraordinarias eran de “modelo madrileño”, y se confeccionaban a la medida con tela tergal color negro, y con solapas y puños en ”fino raso negro”. En cambio, las de sesiones ordinarias, eran de modelo “Mo” con tela tergal color negro con forro.
La tela tergal, según el portal de La Parisina —una de las tiendas comerciales más populares para comprar tela en México— tiene un costo que ronda los 100 pesos por metro, y el rollo tiene un precio aproximado de mil 300 pesos.
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