Desapercibida pasó la designación de Beatriz Eugenia Rodríguez Villanueva como nueva fiscal Especializada en Atención de Delitos Electorales. El nombramiento se concretó la semana pasada, el 11 de febrero. Como lo anticipó este espacio desde finales del año pasado, la incorporación se daría poco después de concluir su período como consejera electoral.
Aunque tardó un poco más de lo previsto, era un paso natural para Rodríguez Villanueva, cuyo grupo es el encabezado por Alejandro González Estrada, actual fiscal de Control de Juicios y Constitucionalidad, uno de los hombres de confianza del fiscal General, Federico Fernández Montañez.
El propio González Estrada tuvo un recorrido similar pues pasó de consejero electoral a fiscal electoral aunque, en su caso, sí dejaron correr un poco de tiempo antes de su nombramiento en la fiscalía, mientras que la nueva fiscal apenas dejó el Instituto Electoral de Coahuila en octubre.
El papel de Beatriz Rodríguez será de primera importancia durante el proceso electoral en curso pues le corresponderá conocer e investigar las denuncias por delitos electorales que se interpongan en los próximos meses, una tarea relevante que, sin embargo, pone a prueba sus capacidades pues ésta sería la primera vez que ejerce en materia penal.
Y ¿qué dirá Guadalupe Taddei?
De por sí la autoridad electoral siempre cuida el prestigio, la imparcialidad y el decoro. Al menos nunca se ha visto a la presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, ni a ninguna consejería, exhibiéndose con afiches de naturaleza partidista. Hacerlo, sería un escándalo.
Y no puede ser menos que escandaloso que el consejero electoral del Distrito federal 8, en Coahuila, Elías Villalobos se haya lucido estando ya en funciones enfundado en un jorongo estampado con el famoso “Amlito” de Monero Hernández que ha poblado todo el merchandising lopezobradorista desde 2006.
La estampa, que el propio consejero electoral publicó en su Facebook, lo muestra con los brazos abiertos destacando así la caricatura promocional y una amplia sonrisa.
Mary Telma en la SEVOT
Desde la tarde del lunes circuló profusamente en redes sociales, especialmente con pantallazos, el despido de Kenia Carreón, quien se ostentaba como subsecretaria para la Laguna de la Secretaría de Vivienda y Ordenamiento Territorial (SEVOT). La hoy exfuncionaria compartió en Facebook la separación de su cargo y dejó pistas sobre aquello que lo habría motivado.
En principio, Kenia Carreón acusa directamente de su despido a Mary Telma Guajardo Villarreal, la exdirigente del PRD cuya franquicia tuvo hasta que perdió el registro en 2024. Como se sabe, derivado de la coalición con el PRI de 2023, su hijo, Ángel Mahatma Sánchez Guajardo, asumió la SEVOT.
El desempeño de Sánchez Guajardo ha sido nulo al grado de generar la percepción de que la dependencia es un elefante blanco, un fantasma burocrático, una ubre presupuestal que alimenta a los vástagos del difunto PRD y uno que otro rezagado de la clase política dominante en espera de mejor destino.
Lo poco que se sabe de la SEVOT es por algún trascendido sobre los malos hábitos de puntualidad y asistencia del titular, así como de los líos inmobiliarios de su señora madre, denunciados en Ciudad Acuña.
Esta vez, el señalamiento de Kenia Carreón, no sólo parece confirmar la intromisión de Mary Telma en la SEVOT, sino que denuncia ser víctima de una revancha por no subordinarse a sus intereses.
El despido, injustificado según la exfuncionaria, fue ejecutado por el propio Ángel Mahatma, a quien le reprocha haber ejercido sobre ella violencia política en razón de género.
Tan mala una como…
Kenia Carreón se ostentaba como subsecretaria para la Laguna de la SEVOT, aunque no aparece en el directorio de la dependencia y hasta donde se sabe carecía de funciones específicas. Los pocos asuntos de la Laguna que pasan por la secretaría son vistos por Juan Carlos Ayup, el subsecretario que en efecto despacha en Torreón.
Se dice que la labor era de trabajo de partido, pues a Carreón se le identificaba como una operadora de Mary Telma Guajardo para el PRD. Se le habrían asignado tareas organizativas con miras a recuperar registro, pero no cumplió las metas y entonces, rompieron.
Tan malo es que una exdirigente de partido se inmiscuya en la esfera gubernamental por ser madre del titular, como el destinar a una funcionaria a tareas de organización política. En ambos casos, hay condiciones que atañen a lo penal.
Un agandalle en el norte
Hace unos días, la diputada morenista, Magaly Hernández, anunció un foro para la promoción de una “cultura neuroinclusiva”. El asunto es sensible pues en los últimos años se ha generado una sensibilización a las infancias neurodivergentes. El foro se realizaría el 21 de febrero y, entre los ponentes, estaba la especialista, Brianda Cruz.
Para Magaly el asunto no es nuevo. Ya en octubre había realizado un foro similar en Saltillo y de lo que ahí se expuso integró una iniciativa de ley al respecto. Pero el caso es que con el foro en promoción, de repente, al priísta Guillermo Ruiz se le hizo atractivo hacer lo mismo y hasta contrató a la misma especialista para el agandalle a Magaly.
Los temas no son exclusivos de nadie y, cuando se trata de uno que contribuye a la progresividad de derechos, todo suma. Lo que pasa es que Guillermo Ruiz se aventó con público de la UPN a celebrar su foro temu, con docentes forzados a la asistencia nada más para el agandalle a la de Morena.
Le decían la Zorra, ahora es “La Fox”
Personalidad polémica y con frecuencia extravagante, Juan Elizondo, conocido por allá en Castaños como “La Zorra Elizondo”, acaba de destaparse para la alcaldía. Lo hizo con la presentación de una asociación civil que se llama “Plan Castaños Fox Elizondo”.
La convocatoria fue amplia y tuvo entre sus invitados a la senadora Cecilia Guadiana; el delegado de Bienestar, Américo Villarreal, y el dirigente de Morena, Diego del Bosque. El madrinazgo de la senadora no podía ser más explícito como para todavía dedicarle sendas líneas de consideración.
Para presentar su proyecto, ha convocado a integrar una estructura que se promueve con pancarta y todo, como “Guerreros de la Fox”, quizás porque en inglés suena menos gacho que en español.
Podríamos hacer todo un análisis del evento, sus implicaciones estatutarias para el morenismo que prohíbe tribus, lo que comunica con sus invitados especiales… pero alguien dirá, son cosas de Castaños, ya ven cómo son los de allá.
¿Qué hace una sindicatura?
La cuestión es de necesario abordaje a unas 72 horas de que empiece el renunciadero. Y es porque la síndica, Marimar Arroyo, trae una agenda prolífica.
Nada más que de todas las actividades comunicadas por Arroyo Peart en sus redes sociales, ninguna tiene que ver con la función del cargo para el que fue electa y que consiste en la procuración y defensa de los intereses del Ayuntamiento. La sindicatura es una cargo unipersonal que además tiene funciones de vigilancia sobre el presupuesto; participa en la formulación de inventario y vigila que la cuenta pública se presente al Congreso en tiempo y forma.
En lo que va del mes, por ejemplo, revisando su Instagram, la síndica ha compartido cinco post familiares; tres entrevistas sobre el programa “Aquí vamos gratis”; una reunión priísta; y la asistencia al informe de la presidenta del DIF estatal.
En tanto, son 12 post recorriendo colonias, varios de estos entregando pañales a adultos mayores y “muchos otros apoyos”; con trabajadores municipales que limpian callejones (ella no, pero ahí anda porque… así es el slogan ¿no?); participando junto a Gabriel Elizondo, funcionario estatal titular de Mejora, en brigadas de mercadeo de huevo a bajo costo, impermeabilizante, e inclusive, en una jornada de vacunación. El peor de sus post, por el mal gusto de la exhibición, fue la entrega de aparatos ortopédicos a un anciano discapacitado.
De su trabajo como síndica sólo una sesión –por cierto, solemne– en todo el mes. Ninguna referencia a lo que a la sindicatura compete, nada de trabajo fiscalizador ni de licitación o procedimiento alguno.
No es por intrigar pero, con esa tergiversación de funciones, si llega a ser diputada como se supone, no vaya luego a querer andar haciéndola de jueza o hasta de consejera electoral.
El Z-40 y el Estado
Ayer, luego de que se conociera que los cargos por terrorismo que en Estados Unidos se le siguen a Miguel Ángel Treviño Morales, “Z-40”, tienen como eje las masacres de Allende y Piedras Negras, Silvia Garza Villarreal, una de las víctimas de Allende puso un asunto sobre la mesa.
Para empezar, hizo notar que la corrupción y podredumbre del sistema hacía imposible que hubiera justicia en México, país al que sólo le queda cumplir con la reparación integral del daño que el Estado Mexicano les ha negado.
Y es que, luego de que la Comisión Nacional de Derechos Humanos hiciera una recomendación por violaciones graves en 2019, el entonces subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, vino a Coahuila, concretamente a la Academia Interamericana de Derechos Humanos, a ofrecer una disculpa pública a nombre del estado. Pero en lo que toca a la reparación integral, que implica indemnización, el gobierno lopezobradorista como el actual, se hicieron ojo de hormiga.
De ahí que Silvia Garza haya llamado a la presidenta Sheinbaum a urgir el cumplimiento de la reparación a la Comisión Especial de Atención a Víctimas, ese ente adormecido por el soporífero retiro del suministro presupuestal con la 4T.
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