Círculo Rojo | Ecos del 94

noviembre 10, 2025
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La detención del exagente del Cisen, Jorge Antonio Sánchez Ortega, en Tijuana,  por su presunta implicación en el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994, causó expectación y polémica en la discusión pública nacional.

Pocos recuerdan que el mencionado ex agente, identificado como el “segundo tirador” en diferentes oportunidades, e inclusive, sospechoso desde siempre por su parecido físico al Mario Aburto del video de Lomas Taurinas, estuvo en Coahuila, como agente del Cisen, durante varios años de la primera década de este siglo.

Fue muy audaz al infiltrarse como reportero (que lo fue brevemente en Tijuana), por ejemplo, con las viudas de Pasta de Conchos en 2006, durante los días que siguieron a la tragedia minera; espió especialmente a Humberto Moreira siendo gobernador en el contexto de su confrontación con el gobierno de Felipe Calderón y, entre otros actores políticos y sociales a los que hizo marcaje personal, estuvo también el obispo Raúl Vera López.

Sánchez Ortega fue identificado en un conflicto vecinal, por allá en 2008, cuando precampañeaban por la alcaldía de Saltillo, el priísta Jericó Abramo Masso y el panista Óscar Moahamar Dainitín. De ser un agente que reportaba situaciones ese día instigó el enfrentamiento, lo que encendió las alarmas por todo lo que había registrado y su participación directa en un proceso político. Se le quemó como espía y fue cambiado de sede.

El coahuilense que lo liberó

La noche del 23 de marzo de 1994, Jorge Antonio Sánchez Ortega fue liberado cuando dos mandos del Cisen arribaron a las instalaciones policiacas de Tijuana donde estaba detenido.

Uno de los enviados a dicha comisión fue Genaro García Luna, quien por entonces era un mando medio. Pero, el funcionario a cargo de procurar la libertad de Sánchez Ortega fue el coahuilense, Edmundo Salas Garza, quien por entonces era director de Investigación del Cisen. 

Dicho coahuilense, radicado en la Ciudad de México desde su época universitaria, por allá en los años setenta, tuvo una carrera política que por alguna razón no terminó de consolidarse en tanto “hombre del sistema”. En los últimos años ha publicado algunos libros y se desempeña en la práctica privada.

Ahora que el caso vuelve a tomar impulso, hay que decir que las declaraciones al ministerio público de Salas Garza, fueron contradictorias respecto a las de Sánchez Ortega en la trágica noche de 1994, sin embargo, fue liberado. 

La historia que apenas comienza, podría llevar a Salas Garza a ser uno de los protagonistas en la indagación.

La comida de la paz

Por el rumbo de Torreón hubo encuentro por la paz. Fue en conocido restaurante de cortes al carbón, donde el titular del Simas Rural, José Antonio Gutiérrez Jardón, y el secretario de Desarrollo para la Laguna, Hugo Dávila, departieron alegremente la tarde del viernes.

Como testigos privilegiados del encuentro estuvieron el regidor Luis Jorge Cuerda; el director de Desarrollo Económico, Marcelo Valdez Quintanilla y el de Inspección y Verificación, Pablo Fernández, la mayoría de los presentes, inmersos en la polémica, algunas confrontaciones y golpes bajo la mesa.

Se dice que hubo pacto de no agresión, choque de copas (porque copas que no chocan no son sinceras) y todo, como parte de una convocatoria que habrían impulsado entre los contertulios, algunos empresarios laguneros de renombre.

Pleito inaugural

El pasado jueves hubo mesa de consejerías en el Instituto Electoral de Coahuila (IEC), la primera para las dos nuevas consejeras, Patricia Guadalupe González Mijares, Layla Karina Miranda Girón, y su colega varón, Marco Antonio Yeverino. Por lo tanto, también fue la primera reunión de trabajo con los veteranos, el presidente Óscar Daniel Rodríguez, así como las consejeras, Leticia Bravo Ostos y Madelyne Ivett Figueroa.

Aunque se esperaría que las cosas fueran tersas, especialmente porque quienes ocupan las nuevas consejerías recién fueron conminados por la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, a que hicieran equipo y apoyaran a su presidente, ya fallaron en el primer aspecto.

Y es que, las consejeras Figueroa y Miranda, protagonizaron el primer desencuentro, el inaugural podría decirse, que presagia no se van a llevar muy bien. Según se dice, Madeleyne se quiso imponer pero Layla no es nada dejadita. Veremos.

Con playera y todo

El jueves fue la toma de protesta de Sergio Lara Galván como dirigente municipal del PAN en Torreón, junto con toda su planilla. Lo que se esperaba fuera un acto protocolario y, en la medida de lo posible para la unidad partidista, terminó en incomodidades.

En el acto estaba presente la dirigente estatal del PAN, Elisa Maldonado, así como varios de los cuadros distinguidos, cuando de repente llegó Blanca Lamas con un séquito de unas 12 personas, entre quienes estaban su padres y hermanos, enfundado el séquito en playeras que decían “Blanca Lamas”.

Naturalmente, la incomodidades y reprobación generalizada fue por la manera tan poco sutil de intentar robarse el show de Lara Galván y echar por la borda cualquier mensaje de unidad municipal.

Lenin en Saltillo

Después de varios meses de ausencia, en días pasados anduvo por Saltillo, Lenin Pérez Rivera, el dirigente estatal del partido UDC, quien se la ha pasado concentrado en Ciudad Acuña.

La situación de UDC no se plantea nada fácil para los próximos meses, habida cuenta de la indispensable obtención del porcentaje mínimo de votos en las elecciones de 2026, para conservar el registro como partido local.

Se sabe que el udecista ya anda más tranquilo con su base de apoyo en la frontera y a partir de esta semana comenzará a buscar reactivar sus redes políticas en el resto del estado.

Sigue la temporada de bodas

Desde el verano, las bodas de la clase política coahuilense han generado cierto ruido de sociedad y, esta vez, no se trató de un enlace con contrayentes políticos aunque sí con invitados del ámbito.

El padre de la novia es el actual diputado y exgobernador de Coahuila, Rubén Moreira Valdés y entre los invitados estuvo Alejandro Moreno Cárdenas, el dirigente nacional del PRI.

Buena parte de los políticos y exfuncionarios públicos del sexenio de Rubén Moreira, se dieron cita al banquete, donde hubo muchas palmadas sonoras y algunos suspiros por los viejos tiempos.

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