Saltillo, Coahuila.- En Saltillo, un centro de rehabilitación conocido como Coue (Coahuila Una Esperanza) fue clausurado esta semana luego de que varios internos escaparan y denunciaran presuntas prácticas de tortura. Uno de los testimonios señala que un interno habría perdido la vida dentro del lugar, presuntamente a manos de un encargado del centro.
Omar “N”, quien pidió proteger su identidad, relató que fue ingresado en ese centro por consumo de cristal. Durante su estancia, dijo haber presenciado la muerte de un compañero a causa de una agresión física. “El padrino lo aventó al piso, luego le puso el pie en el cuello y le estiró el brazo hasta que dejó de respirar, lo llevaron a la Cruz Roja y ahí dijeron que había muerto a causa de una sobredosis, pero eso no es cierto”, afirmó.
El caso habría ocurrido el año pasado. La denuncia forma parte de una serie de testimonios que apuntan a presuntas prácticas sistemáticas de violencia en varios anexos operados en Saltillo. De acuerdo con Omar, el centro clausurado es dirigido por una persona conocida como “El Jairo”, quien estaría al frente de otros tres anexos ubicados en las colonias Lomas de Zapalinamé, Ampliación Morelos y Postal Cerritos, este último exclusivo para mujeres.
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Las personas que han estado internadas en estos lugares señalan que los castigos físicos, el aislamiento prolongado, la privación del sueño y de alimentos, así como agresiones sexuales, forman parte del método que se utiliza en dichos centros para “rehabilitar” a las personas con adicciones.
“La forma en que controlan a los internos es con golpes, los mantienen despiertos y sin comer por días, los humillan e incluso hay violaciones sexuales”, indicó Omar.
La clausura del centro Coue fue resultado de la fuga de varios internos, quienes, tras abandonar el inmueble, acudieron ante las autoridades a relatar lo que vivieron. Hasta el momento no se ha confirmado si hay denuncias formales en curso contra los operadores del lugar.
En diversas ocasiones, organizaciones de derechos humanos han solicitado que se regule la operación de los llamados anexos, centros donde, según distintos informes, ocurren prácticas fuera de todo marco sanitario y legal.
Aunque el caso del centro Coue fue el más reciente en ser clausurado, los testimonios apuntan a que situaciones similares persisten en otros anexos que continúan operando en la ciudad. No se ha emitido una postura oficial sobre los otros tres centros mencionados.
Las autoridades aún no han informado si se iniciará un procedimiento penal por la presunta muerte dentro del anexo o por las denuncias de tortura, señaladas por los internos que lograron escapar.
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Con información de Zócalo | RB





