Que la política es una porquería y que de ella no se quiere ni oír hablar. Esto es frecuente escucharlo de no pocos ciudadanos.
Ellos conforman la mayoría silenciosa, que los políticos en el poder aprovechan a su favor. Y son los responsables, según Montesquieu, de los peores desastres. Lo comprobamos científicamente una y otra y otra vez.
Donceles.





