Perú.- El izquierdista Roberto Sánchez tomó la delantera el lunes en el segundo día de conteo de votos de la segunda vuelta por la presidencia de Perú frente a la derechista Keiko Fujimori, lo que provocó inestabilidad en el mercado y preocupación de inversionistas.
Sánchez, que ha planteado revisar las concesiones de grandes mineras, obtenía un 50.09 por ciento de los votos con el 94.8 por ciento de las mesas contabilizadas, mientras Fujimori, que postula por cuarta vez a la presidencia, tenía 49.91 por ciento de los sufragios, según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
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El candidato de izquierda fue ministro de comercio del expresidente izquierdista Pedro Castillo, que cumple una condena de 11 años de prisión por intentar cerrar el Congreso a fines del 2022. El exmandatario apoyó la campaña de Sánchez desde prisión.
Sánchez dijo, antes de tomar la delantera en los resultados parciales, que estaba tranquilo esperando el final del proceso.
“Estamos confiados y optimistas, pero esperamos el 100 por ciento que está por develarse”, refirió. “Lo que viene es trabajar por el país, invocar a los consensos, porque el Perú tiene que parar la inestabilidad política, la criminalidad desatada”.
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Sánchez, de 57 años, ha propuesto impulsar una reforma para redactar una nueva la Constitución y dar mayor control estatal en las economías, además mayor inversión en programas sociales y ha prometido aumentar 30 por ciento el salario mínimo.
Perú es el tercer mayor productor mundial de cobre y uno importante productor de oro, plata y zinc.
Al cierre de los mercados, el sol -que cayó al inicio de la sesión-, subió 1.15 por ciento, a 3.420/3.434 unidades por dólar, mientras que el índice referencia de la bolsa de Lima se estabilizó al final de la jornada a la baja.
“A los mercados nunca les gusta la incertidumbre”, afirmó Alexander Robey, gestor de carteras de deuda de mercados emergentes en AllianzGI. “Y este resultado ajustado probablemente generará presión sobre los activos peruanos”.
Sánchez, cuya victoria permitiría a la izquierda recuperar terreno en América Latina, ha intentado emular la popularidad de Castillo en las zonas rurales y de mucha desigualdad luciendo el característico sombrero andino de ala ancha.
Guerra en las mesas
Robey manifestó que en las últimas semanas el consenso del mercado había pasado a favorecer una victoria de Fujimori.
Aún quedan por escrutar numerosos centros electorales del extranjero, los que favorecerían a Fujimori. En zonas rurales generalmente los votantes apoyan a un candidato de izquierda.
Fujimori, de 51 años, había dicho más temprano que aguardaría y respetaría los resultados finales oficiales. “Eso es lo que yo espero que hagan todos los peruanos, tengo mucha fe”, dijo a periodistas.
Señaló que cuando salgan los resultados, cualquiera sea, buscará “tender los puentes” con todos los partidos que lograron representación en el Congreso.
El analista político peruano Daniel Parodi dijo que más de mil 500 mesas electorales habían sido impugnadas, en su mayoría por representantes del partido de Sánchez. “Si es un resultado tan reñido como vemos ahora, entonces viene la guerra de los personeros” o agentes legales de los partidos.
Fujimori se había presentado en estas elecciones como garantía del orden y la estabilidad económica, atrayendo votantes alarmados por el aumento de la delincuencia y la inseguridad, que se considera el mayor problema de Perú.
Sin embargo, la figura de la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, quien estuvo 16 años preso por abusos a los derechos humanos, continúa generando polarización por su herencia familiar y problemas judiciales pasados.
En el pasado, Fujimori se había distanciado de su padre, pero con votantes abrumadoramente preocupados por el crimen en estas elecciones la candidata adoptó la postura de su tutor.
Jo-Marie Burt, una profesora visitante de la Universidad de Princeton, dijo que el apretado resultado electoral muestra la división duradera y de resentimiento hacia el nombre Fujimori. “La coalición anti-Fujimori que la mantuvo fuera del poder parecía debilitado en los últimos años”, dijo Burt.
“La agitación política en Perú ha dado lugar a una puerta giratoria de presidentes. El ganador de la elección será el noveno de Perú presidente en la última década y el Congreso ha destituido a tres presidentes en los últimos cinco años”, dijo.
“De cualquier forma, Perú se dirige a otros cinco años de turbulencia, conflicto político e inestabilidad”, dijo Burt.
En Chile, Argentina, Costa Rica y Ecuador fueron elegidos presidentes de derecha en sus últimas elecciones, y Bolivia puso fin el año pasado a dos décadas de gobierno socialista.
Perú vive desde hace años en constante crisis política, con ocho presidentes desde el 2018 debido a renuncias y destituciones de sus líderes en medio de una pugna de las fuerzas políticas y escándalos de corrupción.





