Por Hiroshi Takahashi
En el estado de Nuevo León los industriales lograron finalmente ajustarse y sumarse a una política que prioriza el cuidado del medio ambiente. La creación de la División Ambiental, dedicada a mejorar la calidad del aire y a combatir delitos ecológicos, tuvo resultados inmediatos, pero a la vez representó un mayor esfuerzo del sector productivo para ajustarse a la reglamentación.
Entre los resultados positivos de esa mencionada División del gobierno de Samuel García se encuentran por ejemplo la recuperación de más de 413 mil metros cuadrados de espacios públicos; el retiro de 517 toneladas de basura; la atención de 236 denuncias de maltrato animal; la detección de 67 tiraderos clandestinos; el combate a 60 incendios, y la imposición de 39 suspensiones a empresas contaminantes.
Destacó en esas acciones el megaoperativo en El Ranchito, Guadalupe, donde se rescataron 14 animales en condiciones de maltrato y se desmantelaron prácticas ilegales de transporte de residuos. También el proyecto estratégico del Río Santa Catarina, declarado Área Natural Protegida, donde se han plantado más de 750 mil árboles a través del programa Bosques Ciudadanos —con la meta de llegar al millón al cierre del sexenio— y se construye el Centro de Manejo Integral de Residuos más moderno del estado.
Además, el gobierno de Nuevo León ha trabajado en la limpieza y rehabilitación de ríos clave como La Silla y Pesquería; lo que ha permitido colocar a la entidad norteña como un referente nacional e internacional en la lucha contra el cambio climático y en la consecución de objetivos rumbo a la COP30.
En ese camino hacia a la COP30, se busca también fortalecer redes comunitarias con Sociedad Civil y ONG´s mediante el panel de acción climática y capacitación en campañas ambientales, se impulsa el manejo eficiente y la valorización de residuos con un enfoque en la reducción de emisiones de metano, y se implementa innovación tecnológica para mejorar los cálculos de huella de carbono.
Adicionalmente, se incorpora la ganadería baja en carbono y manejo sostenible de suelo y recursos hídricos, se fomenta la colaboración entre instituciones educativas y científicas para generar soluciones climáticas, y se promueve transporte público eficiente, logística baja en carbono y movilidad activa.
Los esfuerzos de Samuel García y su gente en materia de medio ambiente presentan resultados prometedores, esto en un estado en el que suele priorizarse la productividad. Y, aunque el desarrollo y el cuidado del medio ambiente pueden ir de la mano, es claro que en algunos casos se pueden enfrentar resistencias. Por ello entre algunos empresarios no suele ser el más popular el secretario de Medio Ambiente de Nuevo León, Raúl Lozano Caballero, y tal vez menos su antecesor, ahora alcalde del municipio de Juárez, Félix Arriata Cruz.
MÁS DEL AUTOR:





